image



MADUREZ SIN MALICIA


En este sermón se hace un enfoque en la madurez y la malicia. Se llama al creyente a ser como un niño en la malicia pero no en el modo de pensar o ver las cosas. Se hace énfasis en tener paciencia y soportar a los débiles en la fe y a no contender con ellos sobre palabras sino a sobrellevarlos en amor. Esperamos que les sea de edificación a todos. 

 

Para escuchar la plática oprima Play u en la pantalla de abajo.

Lanzar externamente a Media Player

“Madurez sin Malicia”
 

La madurez es una cualidad que va llegando a nosotros y por lo general ésta se hace patente a medida que vamos entrando en edad. Podría describirse como: El estado o calidad de haber crecido o haberse desarrollado en la vida (edad/experiencia). El haberse desarrollado en una carrera. Inevitablemente el paso de los años nos regala experiencias que nos traen madurez en tantas áreas de nuestra vida y sin duda todos en la gran mayoría tenemos historias que contar quizá para evitarle a otros problemas que nos visitaron y que ahora sabemos como guardarnos de ellos. La madurez se va cristalizando y a medida que esto va paulatinamente sucediendo, nos convertimos en personas mas cuidadosas en todas las facetas de nuestra vida. La madurez es altamente recomendada en la palabra de Dios y se nos llama a que la obtengamos y a que funcionemos utilizándola en todo momento para vivir vidas victoriosas en medio de un mundo de caos.

Pero hay otra cualidad no tan decorosa como la madurez que irónicamente produce todo lo contrario a la madurez. Nos referimos a la malicia y la malicia podría describirse algo así como: El deseo de hacer mal o hacer sufrir a otros. Tener voluntad extrema de despecho. En la ley, intento sin causa o razón de cometer un acto malo o ilegítimo. La malicia es como un cáncer maligno que carcome internamente a la persona que le da lugar o que desconoce su operación y la va llevando a un estado de degradación que finalmente podría traerle un funesto fin. La malicia es la antesala de todo mal que se manifiesta siendo este gestado mentalmente como lo describe la palabra de Dios en Miqueas 2:1.

El niño al no ser afectado por la malicia es libre y se mueve en libertad sin siquiera sospechar del mal. Pero al crecer, las cosas cambian para él y la malicia inevitablemente comienza a azotarle. El apóstol Pablo aconsejó a los corintios a no ser niños en el modo de pensar sino en la malicia. Jesús al serle presentados los niños dijo que el que no recibiera el reino de Dios como un niño no podría entrar en él. Por consiguiente se nos llama a ser como niños en la malicia pero a ser pacientes con los débiles o inmaduros en la fe. Debemos respetar las debilidades de los demás sin serle tropiezo en nuestra madurez hasta que ellos también lleguen a la medida de una persona madura.

Finalmente el escritor del libro de Hebreos en su documento les hizo una directa admonición a aquella comunidad judeo-cristiana a que debiendo ya de ser maestros, todavía tenían la necesidad de que les volviera a enseñar las primeras rudimentarias enseñanzas que aprendieron con el mensaje acerca de Cristo. Se les llama a dejar los rudimentos del comienzo que sin duda fueron buenos y tuvieron su lugar y a ir a cosas mas profundas en su caminar cristiano.

Es nuestra oración que crezcamos en madurez y a que reconozcamos anticipadamente los ataques de la malicia en nuestras mentes para que la vida de Jesús se manifieste en nosotros en todo momento, Amén.

 

Versos usados en la plática
 

Malicia - El deseo de hacer mal o hacer sufrir a otros. Tener voluntad extrema de despecho. En la ley, intento sin causa o razon de cometer un acto malo o ilegítimo.

Madurez - . El estado o calidad de haber crecido o haberse desarrollado en la vida (edad/experiencia). El haberse desarrollado en una carrera. 

Galatas 4: 1 Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; 2 sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre. 3 Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. 4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

Mateo 19:13-14 - 13 Entonces le fueron presentados unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron. 14 Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos. 15 De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

I Corintios 14:20 Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar.

I Corintios 8: 9 Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles. 10 Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? 11 Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. 12 De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. 13 Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano.

Romanos 14: 1 Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. 2 Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. 3 El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. 4 Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.

I Corintios 2:6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

Hebreos 5:12-14 - 12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Hebreos 6:1-3 - 1 Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, 2 de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. 3 Y esto haremos, si Dios en verdad lo permite. 

Gracia y paz!

  

Panfleto de la Plática

Volver a la página de Mensajes

Volver al Portal





image






image
image