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SELLADOS Y LLENOS


En esta plática, hablamos acerca del sello del Espíritu Santo de Dios. Fue una promesa que vino a nosotros y como sello se posó en en nuestro ser para llevarnos a toda verdad y a toda justicia. Pero el Espíritu Santo puede ser apagado y contristado por lo tanto tenemos la responsabilidad de no permitirlo. Esperamos sea edificado.

 

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El tema del Espíritu Santo es uno de los más mencionados en las Sagradas Escrituras. Cuando se menciona al Espíritu Santo siempre se le asocia con algo poderosamente sobrenatural. Por ejemplo dice la Biblia que el Espíritu de Dios vino sobre Sansón y este despedazó a un león con sus meras manos (Jueces 14:6). En otra instancia dice que el Espíritu de Dios vino nuevamente sobre él y las cuerdas que le ataban se deshicieron como lino quemado al fuego y tomando una quijada de asno, mató a mil hombres (Jueces 15:14).

Pero en el tiempo antiguo el Espíritu venía pero volvía a irse porque no había provisión todavía para permanecer en nadie. Cuando Dios visitó la tierra en la persona de Jesús, tomando un día a sus discípulos les relató que era necesario que el se fuera y que al hacerlo, rogaría al Padre (Juan 14:6) y les enviaría otro consolador el cual sería el Espíritu Santo, el cual los guiaría a toda la verdad (Juan 16:13) y permanecería con ellos todas los días de sus vidas. Esa es la promesa del Espíritu Santo de Dios; que al venir y posarse en nosotros, es nuestro consolador hasta el fin de nuestros días.

Pero para recibir el Espíritu Santo existe un mecanismo si se le pudiera llamar que lo activa y nos sella y ese momento es cuando oímos la palabra de verdad, el evangelio de salvación, que al oírlo y creer somos sellados con el Espíritu Santo de la promesa (Efesios 1:13).

Una vez ese sello se posa sobre los creyentes al oír, es una marca permanente que identifica a ese hijo como la propiedad absoluta de Dios Padre. Aquí entramos a otro asunto importante y es que al estar sellados, nos corresponde una gran responsabilidad de tratar correctamente con el Espíritu Santo que mora en nosotros. Y respecto a esa responsabilidad, hay varias amonestaciones que se nos dan en la palabra de Dios y mencionamos aquí varias. Entre ellas es que no contristemos al Espíritu Santo con el cual estamos sellados para el día de la redención  se nos dice en Efesios 4:30.

Se nos hace además hincapié a que no apaguemos al Espíritu (I Tes. 5:16). Pero hay algo que también debemos mencionar hasta aquí y es la siguiente escritura: “No os embriaguéis con vino en el cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu (Efesios 5:18). Surge la pregunta: Si estamos sellados, por que se nos manda a ser llenos? Será que el sello es una cosa y la llenura es otra? Aparentemente si.

Veamos una última escritura: “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual.. (Colosenses 1:9). Aquí vemos el regalo de la inteligencia espiritual que obviamente viene del Santo Espíritu de Dios y la oración del apóstol era para que fuésemos llenos de la misma.

Es nuestro deseo que procuremos mantener avivado el fuego del Espíritu que esta en nosotros y que bajo ninguna circunstancia hagamos nada que lo contriste o apague ya que eso entristece y a la vez atrasa la bendición de Dios en nuestras vidas.

                                                                                                                                                                                                                Gracia y Paz!       

 

“Sellados y Llenos”
Versos Usados en la plática

Juan 14:16 - Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

Juan 16:31 -  Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Efesios 1:13 - En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa...

Romanos 8:9 - Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.

Efesios 5:18 - No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu...

Efesios 4:30 - Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

Romanos 14:15 - Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor.

1 Tesalonicenses 5:19 - No apaguéis al Espíritu.

Romanos 8:11 - Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. 12 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.

Gracia y paz!

  

Panfleto de la Plática

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